Decía Napoleón que todo buen hombre de estado debía tener el corazón en la cabeza. Con el cese de Quique Sánchez Flores hemos podido comprobar que el presidente del Valencia CF no sigue las recomendaciones de ese señor de la Guerra que puso en jaque a Europa a comienzos del siglo en el que empezó a aflorar el deporte que hoy aman tantos cientos, si no miles, de millones de mortales. No. Juan Baustista Soler presidente ché ha preferido dejarse llevar por el ambiente, quizás por sus propios sentimientos